Brillante y vacío se resaltaba el número en color azul que se ubica en la bandeja media del sector norte. Símbolo que caracteriza a la hinchada xeneize y, tristemente, a la cantidad de partidos que Boca llevaba sin ganar por el torneo local. Ambas cosas se cortaron esta noche: la presencia del jugador número 12 a causa de la sanción recibida contra River, y la racha. Esa maldita racha que no nos dejaba dormir de 12 partidos sin ganar.
Con un gol de cabeza de Juan Manuel Martínez, el equipo del virrey podrá irse a dormir más tranquilo, pensando en el encuentro por Copa Libertadores de este jueves ante Newels en una Bombonera, ahora si, repleta.
El partido comenzó con las tribunas vacías, con muchas personas auto-convocadas en las inmediaciones del estadio y con un ridículo operativo con 700 policías para un encuentro sin público. Luego de ingresar los equipos al desolado campo de juego, se pudo observar por la Televisión Pública los fuegos de artificio que no provenían del estadio, sino de los hinchas que se encontraban en las cuadras cercanas al Alberto J. Armando.
Durante los primeros 15 minutos del partido Boca pareció más activo, contando con corners y algunos que otros remates fallidos de Sánchez Miño y Zárate, quien chocó con Albín y terminó golpeado y con un corte grande en su labio.
A partir del minuto 25, Colón comenzó a despertarse y , sin su técnico en cancha por expulsión de Pitana, atacaba con diferentes remates al arco xeneize donde Orión parecía estar afilado. Una de las atajadas más importantes del primer tiempo fue la de Agustín a Graciani a los 27, luego de un pase de Curuchet a su compañero sabalero.
Los últimos 10 fueron del equipo azul y oro con remates y centros. Destacamos el realizado por el "burrito" a los 42 que nos dió la sensación que el dueño de casa se iba al descanso con un poco más de actitud y llegadas al arco, pese al poco atractivo del espectáculo.
Boca comenzó el segundo tiempo sin el Virrey, quien también fue expulsado por el árbitro, pero por salir tarde a la cancha durante el entretiempo. Lo que no tardó en llegar fue la chance clave para el xeneize. Acosta recibe de un compañero la pelota desde la altura de la medialuna y cerca del lateral izquierdo. Elude a un jugador sabalero y, antes que el balón se le escape al lateral, tira un centro que calza perfecto en la cabeza de Juan Manuel Martínez. El 7 de Boca ve venir la pelota y salta a cabecear delante de 3 jugadores de Colón. La redonda toca las manos de Pozo, pero se le escapa e ingresa al arco por la esquina inferior derecha, convirtiéndose en el primer (y tan esperado) tanto del encuentro.
Luego del gol del "burro", el equipo santafesino se despertó y comenzó a atacar. Hubo una jugada peligrosa del sabalero en la cual Ricky Gómez tira un centro desde la derecha a Graciani quien cabecea y el "chiqui" Pérez logra sacar con su pierna derecha la pelota hacia atrás, la cual NO tocó la línea.
Hacia el final del encuentro, el equipo rojinegro comenzó a atacar e intentar vencer el arco de Orión. Pero Agustín tenía una noche brillante. Atajadas a Urribarri y a Caire, entre muchas otras más, lo pusieron como el salvador y la figura del partido.
El equipo de Carlos Bianchi logró conseguir la tijera necesaria para cortar con esta mala racha. Claves fueron las actuaciones de dos presentes el jueves pasado, Orión y Sanchez Miño, al igual que rendimientos mejorados del Chiqui Perez y Acosta, y la precisión de Martínez. Esa combinación, junto a la gente que se encontraba afuera alentando, fueron la receta justa para cortar con la 12. Digo, la racha de las 12 maldiciones sin ganar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario